Mata a su marido y lo cocina en una receta tradicional

Una mujer mata a su marido y lo cocina en una receta tradicional. Parece un relato de terror propio de Allan Poe, pero es completamente cierto. La protagonista de este relato es una mujer marroquí de 30 años residente en Abu Dabi.

Las autoridades del emirato la detuvieron el otro día acusándola de asesinar a su marido. Él también era marroquí, y 10 años menor que ella. Llevaban juntos 7 años. Hasta que al parecer, él le comunicó su intención de contraer otra esposa. Recordemos que en el Islam está permitida la poligamia (aunque solo para los hombres).

La acusada no soportó la idea de tener que compartir a su marido con otra mujer. Y fue entonces cuando decidió matarlo. Hasta ahí podríamos estar hablando casi de un crimen habitual.

Pero lo más llamativo es lo que ocurrió después. Pongámonos en situación. Una mujer mata a su marido en un ataque de ira o celos, e inmediatamente después surge el problema de qué hacer con el cadáver. Deshacerse de un cuerpo no es nada sencillo.

Y la asesina llegó a la conclusión de que solo tenía una forma de hacerlo desaparecer: cocinarlo y dárselo de comer a la gente. Al parecer, así lo hizo. Primero desmembró el cuerpo y lo troceó. introdujo los trozos en su batidora de cocina. Y después cocinó con ellos un plato típico del lugar llamado Machboos, y que se elabora a partir de carne con especias y arroz.

Cuesta imaginar las horas que le llevaría a la asesina ese trabajo. Pero incluso cuando hubo terminado de cocinar surgió el problema de qué hacer con el plato. Ella, por supuesto, no estaba dispuesta a comérselo.

Le pareció que la mejor idea era dárselo a unos obreros paquistaníes que estaban trabajando cerca de su casa. Y así lo hizo. Simplemente se acercó y les ofreció la comida. Ellos la aceptaron agradecidos sin saber que estarían comiendo carne humana. Ni siquiera con lo que la mujer ofreció a la cuadrilla de obreros se acabó el plato entero.

¿Qué hacer con las sobras? La asesina sin escrúpulos decidió dárselas a sus perros. Por último, la mujer pidió ayuda a una amiga para limpiar bien su casa, aunque no ha confirmado a la prensa que le explicara lo que había hecho con su marido.

El caso se destapó porque el hermano del marido denunció su desaparición. Cuando fue a casa del asesinado y de su mujer, ésta le dijo que le había echado de casa al saber que quería casarse con otra mujer, y que había tirado todas sus cosas a la basura.

Pero el hermano desconfió desde el principio. En un rato a solas en la casa se dispuso a registrarlo todo. Y finalmente dio con la prueba que ha permitido incriminar a la mujer. Se trataba de un diente que se había quedado en el interior de la batidora.

Así fue como la policía la detuvo. Y ella tuvo que confesar el crimen. Ahora se enfrenta a un juicio en el que puede recibir una condena de cadena perpetua por lo que hizo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad